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lunes, 22 de abril de 2013

LA IMAGEN DEL TREN SEGÚN WILLIAM ROUGE: UN POEMA ENTRE DOS TRENES: LUMIERRE Y CAMPANELLA











A esta altura todo debería ser tren
Chirridos
Chirridos
devuelvan sus adioses
reintegren sus
fugas
Retornen a sus estridencias amatorias
sean trenes otra vez
chasqueen primitivos goznes
sean trenes
Hay un día que se regresa
h
ay un  día juro
que todo debe ser tren
Arrepiéntase – cuerpos -  de no haber sido trenes
Cascos azules no vendrán a mediar entre nosotros
pongan sus guerras sobre la mesa
declaren lo que fueron sin nosotros
Arrepiéntase – cuerpos -  de no haber sido trenes

Digan qué cementerios llevaron a la cama
declaren cuanto oxido hayan visto en su carrera por este mundo
digan de una vez porque vamos a lubricar las heridas donde no entraron
regresen afilando el corazón
Giren por estos abismos
Arrepiéntase – cuerpos -  de no haber sido trenes

Rueden hasta dar a luz


Autor: William Rouge




EL APALABRAMIENTO DE JOSÉ MANUEL ARANGO




APALABRAR
José Manuel Arango

Pero al niño ciego le dicen ésta es la lluvia
y él la acepta en el dorso de la mano
y le dicen éste es el azulejo
y él pasa suavemente las yemas por el cuello
corvo
Lluvia, azulejo: nombres
para las perplejidades del niño
ciego




En el cine como en la literatura se puede partir de una imagen que condensa y sintetiza el argumento de la historia. La imagen principal o imagen matriz se descompone en otras imágenes, o va apareciendo inesperadamente, pero con la contundencia necesaria. De tal manera la imagen es una matriz para dar a luz las imágenes que servirán para contar la historia. La imagen le da razón, sentido, origen a la historia.
La imagen anuncia, prepara, amarra, conecta, vincula… Hay una imagen detonante, de donde se van dando las demás imágenes como amarres. Es una imagen preparatoria para el punto de giro, donde la historia va a cambiar. Las imágenes ordenan, incluso como en la poesía el caos de la estructura poética, termina siendo el orden que necesitan ciertos textos, pero siempre hay una conexión interna.
Pero es importante decir que no siempre la imagen es el tema: la historia, su argumento, su trama. El guionista o el poeta pueden variar las imágenes, presentar un collage de imágenes que logren en su conjunto estructurar una obra, un texto.

En la literatura, especialmente en la poesía, la brevedad y la capacidad de síntesis equivalen a la contundencia de la imagen cinematográfica.

El cine y la literatura nos involucran en todo, en toda la experiencia sensible, pero es necesario dejar sentir, dejarnos estimular la imaginación y el pensamiento. Ir a cine o leer un libro significa disponernos a crear. El espectador y el creador deberían participar de la obra, y así sucede en muchas obras. Deliberadamente el autor ha creado la obra para que se afirme y tenga sentido estético por la participación del que mira, es decir, del que vive en y con la obra.

La potencia creadora de la palabra y la imagen cinematográfica se unen en El gran Pez (2003), dirigida por Tim Burton, y escrita por John August.

Se sostiene la fuerza de la narración oral, tejida por imágenes continuas que sintetizan las pequeñas historias en función de la historia de Edward Bloom.

Las imágenes cinematográficas privilegian la intensidad del color y juegan con el absurdo y lo fantástico.

Imagen literaria e Imagen Cinematográfica logran fascinar y potenciar la imaginación.

EL RITMO DE LA IMAGEN





EL RITMO DE LA IMAGEN



La imagen literaria goza de ritmo, ese es su movimiento. El asunto no sólo la métrica, la rima, también es definitivo el ritmo, pues no depende de una forma determinada. El ritmo no es exclusivo de la poesía, todas las formas literarias lo tienen. Está determinado también por el estilo del autor. El ritmo está hecho de palabras, pausas, sonidos, énfasis en alguna palabra o imagen determinada, el ritmo es parte de un efecto consciente o inconsciente que tiene el autor. El ritmo está compuesto de sintaxis, experiencia sinestésica, de la potencia imaginativa vivida por el autor o el lector. Hay texto que generan sensaciones, estímulos, impresiones, ilusiones sensitivas. Así como el cine con el movimiento rápido de los fotogramas nos produce la impresión del movimiento, unido a nuestro defecto óptico.

Al hablar de métrica no puedo dejar de vista la analogía con el metraje de una película. Hay largometrajes, y cortometrajes. El metro como duración, medida, recurso técnico. Un asunto formal que influye en las imágenes de la obra, y sobre todo en su capacidad de acercarse al un espectador y aun lector. La forma condiciona el contenido. La poesía con rima y la poesía con verso libre nos pueden ofrecer interesantes efectos. Un largometraje por sí mismo ya es corto, por si capacidad de síntesis, es como el poema. Un cuento, un poema pueden ser leídos como largometrajes y cortometrajes. El asunto aquí es el tiempo, los recursos narrativos, las imágenes, la contundencia pensada desde el tiempo. La novela no alcanza a caber en estas analogías. Al ramificarse en tantas posibilidades aparecen, deja a un lado la condensación por la distensión. La novela se parece más a la historia.

UNA VERDAD 24 VECES POR SEGUNDO




UNA VERDAD 24 VECES POR SEGUNDO:

El cine está hecho de imagen y técnica. La técnica de la literatura podría ser la palabra, el lenguaje, la escritura, todos los signos lingüísticos que logran contar nuestra experiencia sensible y las formas de vivir y pensar, luego el libro en todos sus formatos: impresos, virtuales, multimediales…

La potencia poética de la imagen en movimiento: Rapidez y sucesión para crear la impresión del movimiento.

O como dice Godard:

«La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo
Jean Luc Godard

En el cine como en la literatura se puede partir de una imagen que condensa y sintetiza el argumento de la historia. La imagen principal o imagen matriz se descompone en otras imágenes, o va apareciendo inesperadamente, pero con la contundencia necesaria. De tal manera la imagen es una matriz para dar a luz las imágenes que servirán para contar la historia. La imagen le da razón, sentido, origen a la historia.

La imagen anuncia, prepara, amarra, conecta, vincula… Hay una imagen detonante, de donde se van dando las demás imágenes como amarres. Es una imagen preparatoria para el punto de giro, donde la historia va a cambiar. Las imágenes ordenan, incluso como en la poesía el caos de la estructura poética, termina siendo el orden que necesitan ciertos textos, pero siempre hay una conexión interna.

Pero es importante decir que no siempre la imagen es el tema: la historia, su argumento, su trama. El guionista o el poeta pueden variar las imágenes, presentar un collage de imágenes que logren en su conjunto estructurar una obra, un texto.

En la literatura, especialmente en la poesía, la brevedad y la capacidad de síntesis equivalen a la contundencia de la imagen cinematográfica.






domingo, 21 de abril de 2013

LEER ES HUN DIR SE



"Leer es hundirse 
en la arena de la página 

hun
dir
se
para encontrar
el cuerpo

La palabra extraviada
La palabra callada detrás del cuerpo"

William Rouge













Hablaremos sobre el Cuerpo cuando lee y cómo la literatura y las artes lo transforman: pinturas, canciones, danza, textos narrativos y poemas nos acompañarán en este fértil viaje.

Disfrutaremos de lo que hace la lectura el cuerpo en las de obras de autores como: Cervantes, Dante, Roberto Bolaño, Borges, Vila-Matas, Santiago Gamboa y otros…

Nos pasará algo en el cuerpo y el corazón será testigo. Viaja al cuerpo mañana con las lecturas que nos inventan, nos hablan.

domingo, 14 de abril de 2013

ROMA Película de Adolfo Aristaraín




ROMA DE ADOLFO ARISTARAÍN


Roma (2004) de Adolfo Aristaraín nos propone las imágenes de la vida de un escritor: Joaquín Goñez, desde su infancia hasta su vida en España.

Su editorial le contrata al joven escritor Manuel Cueto para que le transcriba su autobiografía. La película es un surtidor de imágenes que al mismo Goñez le dificulta ordenar, incluso hay episodios de su vida con grandes baches. 

Hay imágenes que duelen, las heridas rechinan, alumbran. Tejer imágenes no es un ejercicio gratuito: Exigencia técnica, pero sobre todo taladramiento interior.

Y este tremendo momento de la película: 

"Si algo está mal, si estás triste, buscás un río, te ponés al lado de la corriente  y empezás a pensar en todo lo que te hace mal y lo decís en voz alta, lo tenés que decir como si tiraras todo al río, y vas a ver cómo el agua se lleva todo, las penas, las tristezas, la bronca por algo que te haya pasado. Todo lo malo al río."


Le dice el padre a su hijo junto al río, quien más tarde, cuando escriba su biografía sabrá que ya no tiene nada para arrojar. Parece que están dispersas las penas, no las puede juntar. Las imágenes se perdieron, pero el río sigue allí. 



El amor que el cine nos hace




Jaime Sabines nos habla de los oficios del cuerpo en el cine.

La voz poética dice haberlos visto en el cine: lugar de mutaciones, sala de partos, polea que nos levanta y nos desciende a sí mismos.

Un amor distinto sucede en el cine. Un amor doble: Amor al cuerpo que nos acompaña, y amor al movimiento que nos hace reales las imágenes de los otros cuerpos que han dejado de ser sombras.
Amor doble, erotismo luminoso: todo es movimiento en la sala de cine.

Los cuerpos que aparecen el poema se mueven, encuentran otra vida
que los pinta y refleja en la pantalla.

El poema de Sabines es un homenaje al amor que el cine nos permite. Nos habla de los largometrajes que suceden en los pabellones del cuerpo.

En la colección Entre Voces, del Fondo de Cultura Económica, podremos encontrar este poema.



La voz poética cree saber lo que
Las muchachas ofrecen en las salas oscuras

Tal vez la luminosa ofrenda sucede en un ritual que inventa lo que sucede en la pantalla.

sus senos a las manos
Son casi soles y los amantes se enceguecen. 

y abren la boca a la caricia húmeda
porque en el cine todo es acuático, para eso son los brazos y las manos. Braceamos cuerpos en sala oscura.

y separan los muslos para invisibles sátiros…
bajo la banda sonora que tiembla, y enseña el amor.




LAS PALABRAS DEL CINE, LAS IMÁGENES DE LA LITERATURA


“Irene: - A mí siempre me pareció un delirio esto de las fotos.
Benjamín: - Bueno, sí, pero yo creo que es por el tema de las miradas, calculo que es por eso. Porque veías a este pibe mirando, a esa mujer, adorándola. Los ojos… hablan…”

Película: El secreto de sus ojos. Juan José Campanella.

Consideré muy pertinente este breve diálogo para entrar a los pabellones de la mirada. El asunto era ver, eso que los ojos hablan. Verlo con todo el cuerpo.

Y se me ocurrió decir que: 

Todo consiste en miradas. Pero el asunto es aprender a Ver. Toda la vida para lograr Ver Algo, un Alguien.

El magisterio del cine consiste en mostrarnos lo que duele, lo que no vemos, lo que está por verse, las tantas películas que suceden en un solo largometraje. Un día quedamos desnudos en la silla F8.

Vemos fotogramas fijos. El cuerpo, todo el cuerpo debe darles movimiento. El cuerpo es cinematógrafo. Hechos de fotos fijas, lo nuestro es el movimiento de las sensaciones, los ritmos del cuerpo, las estepas de la imaginación.

Al cine uno debe llevar todo el cuerpo, incluso, los cuerpos que estuvieron en uno, y bueno, aquellos otros también: los que no entraron.
Para ser desvestidos llevamos al cine todo lo visto.




ES EL CORAZÓN EL QUE LEE





Volver al maestro Octavio Paz es revelador, que su lucidez encienda imágenes, que les eche fuego a todas para poder verlas poco a poco o de una sóla vez. De su libro: “Árbol Adentro”, seleccioné una parte del poema: “La Casa de la mirada”.




…EL CORAZÓN ES UN OJO.
  Estás en la casa de la mirada, los espejos han escondido todos sus espectros,
    no hay nadie ni hay nada que ver, las cosas han abandonado sus cuerpos,
    no son cosas, no son ideas: son disparos verdes, rojos, amarillos, azules,
    enjambres que giran y giran, espirales de legiones desencarnadas,
    torbellino de las formas que todavía no alcanzan su forma,
    tu mirada es la hélice que impulsa y revuelve las muchedumbres incorpóreas,
    tu mirada es la idea fija que taladra el tiempo, la estatua inmóvil en la plaza del insomnio,
    tu mirada teje y desteje los hilos de la trama del espacio,
    tu mirada frota una idea contra otra y enciende una lámpara en la iglesia de tu cráneo,
    pasaje de la enunciación a la anunciación, de la concepción a la asunción,
    el ojo es una mano, la mano tiene cinco ojos, la mirada tiene dos manos,
    estamos en la casa de la mirada y no hay nada que ver, hay que poblar otra vez la casa del ojo,
    hay que poblar el mundo con ojos, hay que ser fieles a la vista, hay que
                  CREAR PARA VER…

Octavio Paz


Así que, es el corazón es el que lee. Sacarse el corazón, tarea inútil. La belleza renueva el corazón. El poema y el film están pariendo el corazón que uno merece.

La mirada es nuestra «hélice», sacudimos el mundo con miradas.

La mirada propia es la huella dactilar. Nos desnudarán – por fin- con miradas.

Nuestro asunto hoy es el Ver: Ver las miradas del cine y de la literatura.

Intentaremos Ver lo que es posible con la imagen literaria, y con la imagen cinematográfica.

Qué palabras dice el cine. Qué imágenes dice la palabra.



VIAJES ESTÉTICOS POR LA LITERATURA Y EL CINE



Amigos:

Mañana 15 de Abril tendremos nuestra tercera sesión con la belleza en la literatura y el cine. Gracias a todos los que han asistido y potenciado las reflexiones de cada encuentro.

Por este medio podremos mantener la pasión crítica y la fiesta por las imágenes. Están invitados a compartir sus ideas y comentarios sobre los textos y los materiales audiovisuales que aparecerán en este escarlata acuario de internet.


La primera sesión la abrimos con estas dos citas como dos puertas a un mismo cuerpo hecho de muchas ventanas:

«El cine es un espejo pintado»

Ettore Scola


LA PALABRA QUE SANA


«Esperando a que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el
lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre
furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que 
dice y además más y otra cosa»


Alejandra Pizarnik