ES EL CORAZÓN EL QUE LEE
Volver al maestro
Octavio Paz es revelador, que su lucidez encienda imágenes, que les eche fuego
a todas para poder verlas poco a poco
o de una sóla vez. De su libro: “Árbol Adentro”, seleccioné una parte del poema: “La Casa de la mirada”.

…EL CORAZÓN ES UN OJO.
Estás en la casa de la mirada, los espejos han escondido todos sus espectros,
no hay nadie ni hay nada que ver, las cosas han abandonado sus cuerpos,
no son cosas, no son ideas: son disparos verdes, rojos, amarillos, azules,
enjambres que giran y giran, espirales de legiones desencarnadas,
torbellino de las formas que todavía no alcanzan su forma,
tu mirada es la hélice que impulsa y revuelve las muchedumbres incorpóreas,
tu mirada es la idea fija que taladra el tiempo, la estatua inmóvil en la plaza del insomnio,
tu mirada teje y desteje los hilos de la trama del espacio,
tu mirada frota una idea contra otra y enciende una lámpara en la iglesia de tu cráneo,
pasaje de la enunciación a la anunciación, de la concepción a la asunción,
el ojo es una mano, la mano tiene cinco ojos, la mirada tiene dos manos,
estamos en la casa de la mirada y no hay nada que ver, hay que poblar otra vez la casa del ojo,
hay que poblar el mundo con ojos, hay que ser fieles a la vista, hay que
CREAR PARA VER…
Octavio Paz
Estás en la casa de la mirada, los espejos han escondido todos sus espectros,
no hay nadie ni hay nada que ver, las cosas han abandonado sus cuerpos,
no son cosas, no son ideas: son disparos verdes, rojos, amarillos, azules,
enjambres que giran y giran, espirales de legiones desencarnadas,
torbellino de las formas que todavía no alcanzan su forma,
tu mirada es la hélice que impulsa y revuelve las muchedumbres incorpóreas,
tu mirada es la idea fija que taladra el tiempo, la estatua inmóvil en la plaza del insomnio,
tu mirada teje y desteje los hilos de la trama del espacio,
tu mirada frota una idea contra otra y enciende una lámpara en la iglesia de tu cráneo,
pasaje de la enunciación a la anunciación, de la concepción a la asunción,
el ojo es una mano, la mano tiene cinco ojos, la mirada tiene dos manos,
estamos en la casa de la mirada y no hay nada que ver, hay que poblar otra vez la casa del ojo,
hay que poblar el mundo con ojos, hay que ser fieles a la vista, hay que
CREAR PARA VER…
Octavio Paz
Así que, es el corazón es el que
lee. Sacarse el corazón, tarea inútil. La belleza renueva el corazón. El poema
y el film están pariendo el corazón que uno merece.
La mirada es nuestra «hélice», sacudimos el mundo con miradas.
La mirada propia es la huella dactilar. Nos desnudarán – por fin- con miradas.
Nuestro asunto hoy es el Ver: Ver las miradas del cine y de la literatura.
Intentaremos Ver lo que es posible con la imagen literaria, y con la imagen cinematográfica.
Qué palabras dice el cine. Qué imágenes dice la palabra.
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